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Derecho Laboral

Mobbing o acoso laboral: qué es, cómo se demuestra y el papel del informe pericial psicológico

Publicado el 16 de julio de 2025

Oficina con una trabajadora sola al fondo

El trabajo ocupa buena parte de nuestra vida, y cuando el entorno laboral se vuelve hostil, el impacto va mucho más allá de la oficina. Hablamos del mobbing o acoso laboral: un conjunto de conductas de hostigamiento psicológico, repetidas y prolongadas en el tiempo, dirigidas contra una persona por parte de superiores, compañeros o incluso subordinados.

Una de sus características más dañinas es que cuesta reconocerlo cuando se está viviendo. Las conductas suelen empezar de forma sutil, se normalizan poco a poco y es habitual que la propia persona acabe dudando de su percepción o culpándose de lo que ocurre. Por eso muchas personas tardan meses en ponerle nombre a su situación, cuando el desgaste emocional ya es importante.

Señales habituales de acoso laboral

Cada caso es distinto y ninguna señal aislada permite concluir que existe acoso: lo relevante es que las conductas sean sistemáticas y se mantengan en el tiempo. Algunas de las situaciones que aparecen con frecuencia son:

  • Aislamiento: dejar de convocar a la persona a reuniones, no dirigirle la palabra o apartarla de la información necesaria para su trabajo.
  • Desprestigio: críticas constantes, humillaciones en público, burlas o difusión de rumores.
  • Ataques a la tarea: asignar trabajos inútiles o muy por debajo de su capacidad, retirar funciones sin motivo o, al contrario, imponer cargas imposibles de cumplir.
  • Control desproporcionado: vigilancia excesiva, cambios arbitrarios de horario o puesto y amenazas veladas.
  • Consecuencias en la salud: ansiedad, tristeza, problemas de sueño, pérdida de autoestima o síntomas físicos relacionados con el estrés.

Es importante diferenciar el acoso de un conflicto laboral puntual, de un estilo de dirección exigente o del síndrome de burnout, que tienen un origen y un tratamiento jurídico distintos. Esa diferenciación no debe hacerla uno mismo, sino un profesional.

Por qué la prueba psicológica es clave para acreditarlo

El gran reto del acoso laboral es que sus heridas no se ven. Los correos, mensajes o testigos pueden acreditar determinadas conductas, pero el daño psicológico que han causado necesita una evaluación técnica para poder presentarse ante la empresa o ante un juzgado.

Aquí es donde entra el informe pericial psicológico de acoso laboral: un documento elaborado por una psicóloga forense que responde, con criterios científicos, a dos cuestiones principales:

  • Si la persona presenta un daño o alteración psicológica y cuál es su alcance.
  • Si existe un nexo causal, es decir, una relación entre la situación laboral descrita y las secuelas observadas.

Para responderlas, la evaluación combina el análisis de la documentación aportada (correos, mensajes, partes de baja, informes médicos), entrevistas forenses en profundidad para reconstruir la cronología de los hechos y pruebas psicométricas validadas. Estas pruebas incluyen escalas de validez que permiten descartar la simulación o exageración de síntomas, algo esencial para que el informe tenga credibilidad.

A diferencia de un informe clínico, el informe pericial no parte de una relación terapéutica, sino de una evaluación objetiva e imparcial. Esa independencia es precisamente lo que le da valor como prueba. [PENDIENTE DE VERIFICAR: mención, si se desea, a la normativa aplicable y a la distribución de la carga de la prueba en los procesos de acoso laboral en la jurisdicción social.]

"El informe pericial transforma un sufrimiento que no se ve en una prueba objetiva, contrastada y defendible."

Cómo trabajo en los casos de acoso laboral

El acoso laboral forma parte de los servicios de Derecho Laboral y Contencioso-Administrativo que ofrezco, junto con la valoración de la incapacidad laboral, las secuelas de accidentes de trabajo o el burnout. El proceso sigue siempre las mismas fases:

  • Sesión informativa: analizamos tu situación, definimos el objeto de la pericia y valoramos si el informe es viable y útil para tu caso.
  • Evaluación psicológica: entrevistas, pruebas validadas y revisión de toda la documentación disponible.
  • Redacción del informe: un documento claro y fundamentado que responde a las cuestiones planteadas, coordinado con tu abogado o abogada cuando lo hay.
  • Ratificación en juicio: si es necesario, acudo a defender y explicar el informe ante el juzgado.

¿Crees que estás sufriendo acoso laboral?

Si te reconoces en esta situación, no tienes por qué afrontarla solo. Buscar asesoramiento legal es un primer paso, y contar con una valoración psicológica forense rigurosa puede ser decisivo para acreditar el daño y defender tus derechos.

Como psicóloga forense en Granada, atiendo de forma presencial y, cuando el caso lo permite, a distancia para el resto de España. Contacta conmigo y valoraremos juntos tu caso.

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